Con menos de 5 mil pesos mensuales, Ana Ramírez mantiene a su familiaconformada por su dos hijos, uno de 3 años y otro que viene en camino, ella
no tuvo oportunidad de concluir sus estudios universitarios por lo que el
único empleo al cual se le permitió acceder fue en el área de la
manufactura de alto riesgo, donde sus jornadas laborales llegan a ser de 8
a 10 horas. Ella tiene que hacer uso del transporte público con el que se
tarda hasta 40 minutos para llegar a la guardería de su hijo y alcanzar el
transporte de la empresa para llegar a su lugar de trabajo; una de sus
grandes preocupaciones es qué pasará en próximos meses cuando nazca su
segundo hijo, en dónde o con quién lo dejará para su cuidado, pues no tiene
familiares cercanos que la apoyen.
En la misma empresa manufacturera trabaja Laura Hernández, una madre jefa
de familia de una niña de 1 año, quien desde su nacimiento ha sido cuidada
por su abuela y vecinas, pues por cuestiones económicas nunca ha podido
hacer uso del servicio de guarderías. Debido al tiempo que hace desde su
casa a su trabajo y viceversa, Laura convive poco con su hija ya que en su
mayoría de las veces la encuentra dormida al regresar, ella quiere concluir
sus estudios para acceder a otro rubro de empleo en el que le permita estar
más cerca de su familia, sin embargo, por la falta de recursos económicos y
poca disponibilidad de horarios, hasta la fecha no ha logrado su fin.
Así como Ana y Laura, existen un gran número de mujeres en la misma
situación, en la que la falta de oportunidades pone en riesgo la seguridad
y bienestar de sus familias. Hoy por hoy, las mujeres trabajadoras en
Aguascalientes representan más del 35% de la población económicamente
activa, la mayoría son jefas de familia. Para ellas, Lorena Martínez
preparó un modelo llamado: “Guarderías a pie de Empresa”, a ejecutarse
mediante una alianza con los empresarios, el gobierno estatal y el
Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Consiste en que aquellas empresas con un número mayor a 150 mujeres
empleadas que sean madres, puedan acceder a un sistema especial de
guarderías a la entrada de sus instalaciones, sin costo para las
trabajadoras, ya que el IMSS cuenta con un sistema de guarderías
subrogadas, donde la empresa aporta el terreno para la construcción de la
guardería y el IMSS solventa el resto de los gastos.
De esta manera, el gobierno junto al sector empresarial, ayudarían a
dignificar la vida de las madres trabajadoras y de sus familias, pues
tendrían la seguridad de que sus hijos están bajo el cuidado de personal
calificado, en espacios adecuados con un sistema de aprendizaje educativo,
así como con horarios y distancias que empaten con el de las mujeres, lo
que evitará las complicaciones del traslado de las guarderías a sus lugares
de trabajo.
Este modelo permitirá también, que aquellas madres como Ana, puedan salir a
amamantar a sus hijos cada que lo requiera el bebé, porque la alimentación
es básica para el buen desarrollo de las niñas y los niños.



