Calvillo, Aguascalientes.— Después de casi tres décadas de operaciones en Calvillo, la empresa de origen coreano KOOS México trasladó su producción fuera de Aguascalientes, específicamente a Vietnam y El Cairo, Egipto, en una decisión atribuida a factores arancelarios y a los costos de producción.
La compañía llegó a territorio calvillense a finales de la década de los noventa y durante años se dedicó a la fabricación de pantalones para distintas marcas comercializadas principalmente en Estados Unidos. Su operación representó una de las principales fuentes de empleo para cientos de familias del municipio.
Sin embargo, a mediados de 2025 comenzaron a crecer los rumores sobre un posible cierre de operaciones. En junio de ese mismo año se confirmó el despido de más de la mitad de la plantilla laboral, alrededor de 500 trabajadores, mientras que el resto de los empleados terminó por correr con la misma suerte hacia finales de 2025.
En aquel momento se manejó la posibilidad de que los despidos fueran temporales y que la empresa pudiera comenzar una nueva etapa de contratación durante los primeros meses de 2026. No obstante, a ocho meses de iniciado el año, esa recontratación no se ha concretado.
El presidente municipal de Calvillo, Daniel Romo Urrutia, confirmó que a finales de 2025 sostuvo un acercamiento con el propietario de la compañía, quien le explicó que la producción había sido trasladada a Vietnam y El Cairo debido, principalmente, a factores relacionados con los aranceles y los costos de fabricación.
De acuerdo con lo expuesto por el alcalde, durante aquella conversación el empresario señaló que la situación podría ser analizada nuevamente en diciembre. Sin embargo, el panorama luce complicado ante el escenario comercial internacional y los nuevos aranceles impulsados por la administración del presidente estadounidense Donald Trump sobre productos mexicanos.
Gobierno busca atraer nuevas empresas
Romo Urrutia señaló que la situación de KOOS México ya fue planteada ante la gobernadora de Aguascalientes, Teresa Jiménez, quien le informó sobre la próxima llegada de tres compañías a la entidad.
Una de estas empresas, de acuerdo con lo señalado por el alcalde, podría establecerse precisamente en el espacio que anteriormente ocupaba KOOS, lo que abriría una posibilidad para recuperar parte de los empleos perdidos.
Mientras tanto, poco más de mil trabajadores que dependían directa o indirectamente de KOOS continúan en búsqueda de oportunidades laborales dentro del municipio y la región.
La problemática representa un nuevo golpe para la economía de Calvillo, luego de que en 2024 también se registrara el cese de operaciones de la empresa Tachis, que generaba cerca de otro millar de empleos.
De concretarse la llegada de nuevas inversiones, el reto para las autoridades será lograr que los espacios industriales que quedaron vacíos puedan volver a convertirse en fuentes de empleo para los trabajadores que, en los últimos dos años, han enfrentado una de las mayores contracciones laborales recientes en el municipio.



